Caminos abandonados y dominados por piñas y pinocha, por jarones y escobones, pero que ante todo nos acercan a tiempos en que nuestros abuelos subían a por leña y brea, o para buscar y canalizar el bien más preciado, ahora no valorado, el agua.
Historias de caminos inverosímiles que desaparecen con el tiempo y el olvido, un libro abierto para quien quiera leer sus páginas, escritas en su mayor parte por la naturaleza que da al paisaje una gran fuerza y en las que el hombre sólo escribió unos pocos párrafos cuando este rincón "existía".
En cuanto a como llegar, es un "largo y abandonado camino", pero a la parte del cauce se puede llegar fácilmente bajando desde el final de la pista de madre del agua (varios kilómetros después del campamento) o por la pista de las Majadas que sube desde el barrio de El Río en Arico (al final del asfalto quedan 3 kms. de tierra apta sólo para todoterrenos).
Mejor que sigan hablando las fotos.
Espero que hayan disfrutado con las fotos. La verdad que este lugar no se puede transmitir sólo con imágenes y palabras, hay que vivirlo, pero espero que perciban parte de la fuerza que tiene este rincón. Saludos José Juan.